Google Glasses, una visión feliz

Una chica rubia y guapa con google glasses

Si echamos la vista hacia atrás unos 25 años a más de uno nos sorprende lo que ha cambiado nuestro modo de vida a partir de la popularización del ordenador, el móvil, internet y las redes sociales. La sensación es de haber vivido un cambio de era. Pues es probable que nuestro día a día sufra una transformación todavía más espectacular en los próximos 25 años.

Como estudiante de ”Desarrollo de conceptos para comercio electrónico (compra y venta online)” en Uddevalla, Suecia, con la ayuda de compañeros, profesores y amigos profesionalizados en distintos sectores he tratado de esbozar una visión de cómo GG (Google Glasses) podría afectar a nuestro futuro. En este artículo presentaré una visión cargada de ciencia ficción y con un toque de humor, que no pretende tanto acertar en sus predicciones como estimular la reflexión sobre el potencial transformador de estas gafas y de alguna que otra realidad tecnológica que nos alcanzará en breve.

La línea de tiempo de hoy hasta el 2040 podría ser como la que sigue:

• 2014: Los Códigos QR se convierten en tendencia entre los jóvenes. Con sólo mirar un código con los GG puestas y decir una palabra aparece la representación gráfica de un objeto tridimensional, estático o animado, delante de nosotros. La realidad virtual empieza a fusionarse con el mundo real. Jóvenes cuelgan códigos QR por las calles de la ciudad. El código QR se convierte en el nuevo grafiti.

• 2014: La producción de códigos QR se populariza entre todos los sectores de la sociedad. Internet está plagado de webs donde cualquiera puede diseñar sus propios objetos o mensajes. En España destaca el contenido cargado de humor y reivindicaciones. Se convierte en un elemento de marketing importante.

• 2015: Grabar escenas de nuestra vida cotidiana y subirlos a la red se ha vuelto habitual. Youtube se integra dentro de Google+ y éste se posiciona como la red social más importante del mundo. La capacidad de reconocer caras de GG nos ofrece todo tipo de información personal de cualquier desconocido con que nos crucemos por la calle, siempre y cuando éste tenga un perfil abierto en alguna red social. Una posibilidad que se empieza a usar con timidez en ambientes concretos, pero que cada vez se normaliza más. Aparece un gran debate público al respecto.

• 2015: Apple y otras empresas sacan sus gafas virtuales (por comodidad seguiré denominando estas gafas como GG en este artículo) con todo tipo de funciones originales.

• 2015: La sociedad considera a GG como una expansión de nuestra memoria. En cuanto vemos algo interesante lo grabamos para poder reproducirlo luego.

• 2015: Lanzamiento de ”Virtual Touch”. La velocidad con que GG reconoce movimientos y distancias incrementa. Usamos teclados virtuales para escribir, en el aire, delante de nosotros. Arrastramos iconos virtuales y navegamos por la red moviendo las manos en el vacío.

• 2015: Una empresa lanza su plataforma de comercio electrónico basado en códigos QR. Una especie de Spotify para comerciantes electrónicos. En un extremo del sistema los comerciantes insertan sus productos y en el otro cualquier empresa/organización/institución puede seleccionar entre los mismos y personalizar su propio poster de productos, un poster que funciona como una tienda. Por poner un ejemplo: un club deportivo puede convertir cualquier pared de su club en una tienda online. De hecho, se puede colgar una tienda en cualquier pared de la ciudad. Por cada venta que se hace, el que imprime el poster se queda con un 2% del precio, el sistema con un 3% y el comerciante que se responsabiliza de mandar el producto y atender al cliente se queda con el 95%. Se genera un gran debate público sobre cómo legislar esta nueva posibilidad de reconvertir cualquier espacio público en un espacio comercial. La gente muestra una tendencia a preferir comprar el equipo deportivo en sus clubs de deportes, y otro tipo de productos en otro tipo de asociaciones antes que en las tiendas. Sienten que así, además de recibir su producto, sirven a una buena causa.

• 2016: Los comercios online desarrollan sus propios códigos QR. Con sólo ver un código QR la tienda entera se abre ante nuestros ojos.

• 2017: Con la ayuda de GG el comercio electrónico se equipara en volumen al comercio tradicional. Con la ayuda de códigos QR en mi misma espalda cabe una gama más amplia de zapatos que en una tienda de zapatos.

• 2017: Servicios que fusionan el mundo virtual (Internet) y el mundo real se vuelven una tendencia. Con un par de cámaras colocadas en un bar o una discoteca puedo controlar desde casa un avatar (imagen de usuario) y hacerlo bailar en medio de la pista de baile. Gracias a GG la gente físicamente presente en la discoteca los puede ver e interactuar con ellos. Obviamente también comunicarse, gracias a los cascos y el micrófono.

• 2019: Reykjavik (Islandia), la ciudad con más cámaras del mundo, se hace con el apodo “La ciudad Avatar”. La gente paga por hacer turismo virtual en sus calles.

• 2019: La decoración virtual de exteriores se convierte en tendencia. Es más interesante plantar un código QR en una pared que pintar las paredes. Un código QR puede transformar nuestra casa en, por ejemplo, una construcción de cristal o de oro macizo, a veces con el único coste de la pegatina con código QR que imprimimos. La decoración de interiores tampoco se queda atrás.

• 2020: GG en forma de lentillas.

• 2020: Lentillas con códigos QR se convierten en tendencia. Con mirar una chica a los ojos el mundo parece ir más despacio y se llena de color. Literalmente.

• 2025: Los ordenadores de sobremesa y los portátiles han desaparecido casi por completo. Los reemplazan pequeños dispositivos portátiles que potencian el rendimiento de GG.

• 2025: GG se prohíbe en algunos colegios. Se desencadena un debate público sobre qué información merece ser guardada en nuestro cerebro y qué información deberíamos guardar en nuestros discos duros externos. Distintas generaciones tienen diferentes puntos de vista. Los más jóvenes consideran el cerebro una tecnología sobrevalorada.

• 2025: Instalo un programa inteligente de cocina en mis gafas. El programa me ayuda a seleccionar la materia prima en la tienda y en casa me guía, paso por paso, a preparar los platos de los mejores cocineros del mundo, con un resultado asombrosamente parecido.

• 2025: Borro el programa de cocina. Estoy gordo. Instalo la aplicación ”Stay fit´n´social”. Cuando me levanto por las mañana y salgo a correr compito contra otros corredores de alrededor del mundo. Funciona de la siguiente manera: cada uno sale a correr en su ciudad, pero todos estamos enchufados a la aplicación y con la ayuda del GPS de nuestras gafas, éstas calculan nuestra velocidad y a qué distancia nos encontraríamos los unos de los otros si corriéramos en una misma pista. En consecuencia, las gafas coloca los avatares de nuestros contrincantes a nuestro alrededor y convierte el ejercicio matutino en una experiencia social. Puedo competir en carreras, ligas o simplemente correr con mis amigos. Mientras corro suelo escuchar la canción “The eye of the tiger” y recibir consejos de mi entrenador personal: Mickey. Mickey, quien en su día fue entrenador de Sylvester Stallone en las películas Rocky I, Rocky II y Rocky III, es quien ahora me asesora sobre mi alimentación y mis ejercicios matutinos. Mickey no es sólo un programa, Mickey aprende, Mickey es inteligente y casi podría decir que Mickey es mi amigo.

• 2025: Las relaciones sociales han superado sus limitaciones geográficas. Todas las mañanas me tomo un café, en el bar de la esquina, rodeado de los avatares de mis amigos del foro de fans de Star Wars. En realidad cada uno de mis amigos está sentado solo en una mesa en un bar de su ciudad hablando solos. Llevamos medio año desayunando juntos, pero nunca nos hemos visto en persona.

• 2026: Me vuelvo calvo del todo. No pasa nada, me tatúo un código QR en la cabeza.

• 2026: El marketing digital ha cobrado una nueva dimensión gracias a GG. Godzilla acaba de atacar mi ciudad este fin de semana. Escupía fuego y promocionaba cerveza.

• 2027: Tendencia entre las mujeres de llevar maquillaje virtual con códigos QR.

• 2028: Un experto en comercio pregunta a su público en una conferencia, sin cachondeo, si alguno sabe cuál es la diferencia entre comercio y comercio electrónico. Él desde luego no lo sabe y considera que ya es una pregunta del que debe ocuparse la filosofía.

• 2028: El mundo académico cambia más y más al soporte vídeo como documentación de sus trabajos ¿Para qué guardar la información codificada con alfabeto?

• 2028: Se genera un debate público en torno a la vigencia del alfabeto en los colegios. Nadie aboga por su desaparición, pero si se considera un sistema de codificación sobrevalorado y muchas veces innecesario.

• 2028: Google es la empresa más rica del mundo. Google es considerada la empresa más poderosa del mundo y todo tipo de crítica y teorías de conspiración crecen alrededor de ésta.

• 2029: Organizaciones de consumidores y movimientos sociales en todo el mundo lanzan campañas para presionar a Google a que pague a sus usuarios. Google recopila información gratuita sobre usuarios para vender a empresas, una información que los usuarios consideran, cada vez más, de su propiedad.

• 2030: El programa “Pshycologic 3.0” localiza las venas y mide el brillo de la piel. El programa detecta subidas y bajadas en el pulso y el sudor de otras personas. Es decir, el programa nos ayuda a saber cuándo otra persona se pone nerviosa o miente con muy buen acierto.

• 2030: ¿Qué pasó con la industria de la moda? Ahora se hacen cosas más interesantes con un código QR que con la piel de un animal en peligro de extinción. Puedo entrar en un bar con una camiseta blanca con código; sin embargo, la gente me ve rodeado por un par de modelos con inteligencia artificial (IA) propia.

• 2030: “¿Os acordáis de Facebook?”, un documental fabuloso.

• 2030: Goog-Fit es lanzado el 2 de mayo y es el próximo paso en fusionar el mundo virtual con el real. Se trata de un pijama con un sistema nervioso electrónico, un sistema muscular artificial y regulación de temperatura incorporados. Nos permite sentir el tacto de objetos virtuales y avatares.

• 2030: La industria pornográfica virtual explota. Un adolescente en la ciudad de Umeå, Suecia, pone una denuncia a su madre por no querer instalar un pestillo en su cuarto. El adolescente se considera con “derecho” a la intimidad.

• 2031: Con Goog-fit las relaciones amorosas a distancia se hacen más llevaderas y comunes. Sitios de “dating” virtuales donde no se desvela la identidad del otro se ponen de moda.

• 2034: Psychologic 3.0 memoriza patrones de conducta y expresiones faciales. Cuanto más información acumula sobre otra persona, mejor se vuelve para “leer” el estado emocional de otra persona en cualquier momento. Con hablar con una persona puedo acabar sabiendo que siente por mí tanto en general como en cualquier momento dado. Se genera un debate público sobre lo transparente que se ha vuelto la sociedad y si es deseable.

• 2036: Intento casarme con un programa de ordenador. Ella me ve.

• 2037: La tecnología IA y la robótica han avanzado tanto que todos los seres humanos podrían, en teoría, dejar de trabajar y vivir como emperadores. La tecnología automatizada podría ocuparse de toda la economía para nosotros si sólo el sistema económico nos lo permitiera. El paro alcanza cifras históricas, las máquinas lo hacen todo, y la mayor crisis económica de la historia del capitalismo se nos viene encima. Como nadie cobra por no hacer nada, el sistema tambalea.

• 2038: Con el 57% de paro en Suecia el ex primer ministro Reinfelt sugiere que trabajemos hasta los 95 años de edad con una jornada laboral de 10 horas, todo para asegurar el sistema de pensiones. Esto puede sonar contradictorio, pero en la actualidad sufrimos el mismo problema en menor medida y este tipo de solución está de moda entre políticos y economistas liberales.

• 2039: La unión internacional de la banca nombra al ex presidente Mariano Rajoy persona del año por su valiente propuesta de introducir el trabajo infantil desde los 6 años de edad y así garantizar el sistema de pensiones.

• 2039: Desde movimientos sociales, socialistas, marxistas, pero también de diverso tipo relacionado con ciberactivismo y expertos en sistemas, se acaba abogando por sustituir el sistema monetario actual por sistemas informáticos con fuerte feedback democrático ¿Hace falta el capitalismo? Se genera un gran debate público.

• 2040: Salgo a pasear por la ciudad un día de verano. Me quito las gafas y me doy cuenta de que la mitad de la gente anda en ropa interior por la calle cuando no llevan sus trajes Goog-fit. Su ropa suele ser virtual dado la temperatura. Uno se puede preguntar cómo hemos llegado a esto, ¿es que la gente se ha vuelto loca? Pero, ¿por qué no salir desnudos? Ya hay aplicaciones que te quitan la ropa y calculan el aspecto de un cuerpo a partir del color de piel de su cara ¿Y quién osaría prohibir una aplicación así? ¿Qué institución se cree con el derecho de acceder a mi información personal guardado en mis gafas personales? A mí no me manipula ningún Estado ni ninguna empresa, o eso quiero pensar…

Es posible que ninguna de las predicciones acierte. También existe el riesgo de que GG no consiga ni generar el mercado suficiente para seguir desarrollándose. Grabar videos, tomar fotos, usar GPS, mandar mensajes de voz, traducir idiomas, preguntar a nuestras gafas a ver si pueden proporcionar información sobre lo que vemos, puede que no sean funciones lo suficientemente atractivas como para que la gente lleve las gafas puestas todo el día. Y, si no lo hacen, la siguiente pregunta es si la gente quiere guardar las gafas y ponérselas continuamente cada vez que quiera usar alguna función ¿Y cuál es el efecto a largo plazo de estas gafas sobre la salud? No lo sabremos hasta que una cantidad importante de gente los haya llevado durante 10-15 años. Y, sobre todo, ¿permitirá la gente común que otros los puedan grabar en cualquier momento con sus gafas? Personalmente no me apasiona la idea.

Nos queda esperar y ver. Retomo lo que dije al principio, vivimos tiempos interesantes pero lo que nos espera es ciencia ficción. Porque, aparte de GG, nos viene encima la nanotecnología, la robótica, el cambio climático, la impresora 3D, los ordenadores cuánticos, la manipulación genética, el cénit de la producción de petróleo y la consiguiente reestructuración energética, y muchas cosas más, dignas cada una de artículos como éste.

Una idea de qué nos depara el futuro nos lo puede dar este corto:

¿Te ha gustado el artículo? No te cortes en compartir tus reflexiones en un comentario.

Comparte...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Email this to someoneShare on Reddit0Digg thisShare on LinkedIn0Share on TumblrShare on StumbleUpon0

Related Articles